5 de julio de 2016

Nocturno II

Crece la noche y su negrura
a brotes breves.
Noche caracol y torva,
que concede anchura a la vigilia,
que socava los fosos de la memoria,
que macula al alma de soledumbre,
que grita ebria de misiones y obsesiones.

Impío, el reloj
se suma al fragor de la batida
en esta noche lenta y renegrida.
A las tres es más sonoro el estrépito,
a las cinco es intolerable su insolencia.

Suspiro, imploro, expiro por la amanecida.
Por su plata que jaspea,
por los malvas que asombran,
por sus cobrizos seductores.

¡Que toque la luz en mi ventana!
Y guíe al insomnio hasta su cueva,
y espante los sepias que reavivo,
y otorgue armonía
a mis sienes abatidas.

Que estas sábanas que me condenan,
al alba,
libres de mí sed se vean.

©Trini Reina/junio 2016
Obra de Mary Jane Ansell  
 photo hoja_zps9e6cc68c.png

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.