1 de agosto de 2026

Anochece y es verano


Anochece y es verano,
y es domingo.
Las ventanas se enmarcan de sombras
y bajo una brisa breve,
las cortinas abren sus pestañas.
Anochece y hace tiempo que…

Estéril cae a mi regazo, el libro que leía
-olvidado-
¡ay, si fueses libro!
A oscuras asomo a la ventana,
aspiro el aroma del jazmín,
a borbotones, como poseída.
Y en las cenizas abisales
de mis agallas
se fractura la tristeza.

©Trini Reina/Verano de 2018
De “La aridez de la tormenta"
Obra de An He

26 de julio de 2026

Gira la soledad en su esfera


                                                 
Gira la soledad en su esfera,
silente como procede.

A ras de noche gira,
sin detener
los cinco picos de su rueda.
Gira sin cesar de enaltecerse,
mostrando su sed irónica.
Gira sin cesar
en su empeño nocturnal
de morderme.

©Trini Reina/2018
De “La aridez de la tormenta”
Obra de Alexey Slusar

18 de julio de 2026

Cesa un instante el día


Cesa un instante el día
de dolerme.
El sopor traspasa mis huesos
que reposan.
Una copa se entibia
entre mis dedos.
La alzo, y brindo
con mi soledad de cabecera.
El vino de naranja hace más llevadero
este maridaje que compartimos.
Rito que nunca precisó
arras ni azahares.

©Trini Reina/Verano de 2018
De “La aridez de la tormenta”

Obra de Andre Kohn

10 de julio de 2026

Se rinde el paisaje


Se rinde el paisaje
a la monotonía del estío.
Amarillean las hojas de polvo,
que no de otoño.

La boca del verano agosta
las flores del jardincillo
que pierden matiz y lozanía.
El sol acuchilla la tierra
devastada de arideces
y la calima achicharra
pupilas y siembra.

El viento traspasa y quema
y la solana parece eterna.
Los reptiles campan al sol
y zigzaguean
turbando al silencio.
Huyen los pájaros.
Claman agua sus alas
y hacia ella emigran.

Las estrellas asomarán
al último gong de campana.
La cal solloza
lágrimas blancas.

©Trini Reina
De” La aridez de la tormenta”
Verano de 2018

Pintura de Sally Rosenbaum

5 de julio de 2026

El parque es ceremonia de silencio


El parque es ceremonia del silencio.
Ya segaron color y flores
y ahora solo esgrime verdes
que oscilan
del glauco al verdinegro.

Casi las diez de esta mañana
nublada de verano
y el gallo aún canta.
El día es un libro de noviembre
y parece suspendido en el aire.
El calor recién despierta y ya sofoca.
No cejo y camino.
Camino en precario equilibrio.
Esponja sin huecos, me siento.
Ascua en flor de tristura.

©Trini Reina/Verano de 2018
De “La aridez de la tormenta”

Pintura obra de Casey Baugh