24 de febrero de 2018

Pequeñez 75

Cuando Graciela
-con su voz diminuta-
    me llama abuela
cada sílaba es llamita
            que aviva
en mi corazón la terneza.
©Trini Reina/ febrero 2018

18 de febrero de 2018

Toma mi mano...

 La acera está sembrada de naranjos en flor. En la esquina opuesta, un árbol, del que desconozco su especie, destaca por su soledad. Es un árbol nuevo, de poca alzada, sus ramas refulgen, cuajadas de yemas y hojas de un color verde joven. Está amaneciendo y la luz de la farola aledaña se posa en su copa, dándole un toque esplendoroso, a pesar de su pequeñez. Solo…
Un caracol de oronda y bruna concha, escala lentamente una fachada encalada. En toda la nívea e inmensa pared, no hay otro. Lánguidamente, se arrastra dejando el viso de su rastro en cada milímetro avanzado, como una señal, por si acaso, algún hipotético hermano se decide a imitarlo. Solo…
Desde unos contenedores de basura, surge un gato que se cruza ante mí. Es un felino escuálido, al que su piel blanca, hace parecer más fantasmal aún. Al sentirse a salvo, ya en la acera, se sienta solemne a verme pasar. Solo…
Canta el gallo, hoy no sé si por casualidad, ningún rival del corral lo secunda, en ese instante me percato de que, en los quinientos metros, aproximadamente, que llevo recorrido, no me he cruzado con ningún ser humano. Ya próxima a mi lugar de llegada, allá en la lejanía, bajando por la calle peatonal, diviso a un ser caminando, que debido a la distancia, más parece una sombra… Solos…
Y al llegar a destino, pienso y me digo: soledad, hoy es tu día, toma mi mano…
© Trini Reina
29 de marzo de 2007

15 de febrero de 2018

Ya estuvimos aquí...

Ya estuvimos aquí.

En esta feroz intemperie
que revoca la tibieza,
en esta tundra violeta,
tan ajena a la luz
y tan fría,
donde sufrimos de amarillos
en los corazones,
donde el fracaso nos otoñó las alas,
donde trepamos a tejados
vacíos de estrellas y de gatos
y creamos abismos
poblados de cólera y medusas.

Ya estuvimos aquí.

Y conscientes de lo absurdo,
a oscuras y descalzos,
puliendo uñas a la duda,
abriendo venas a la derrota,
y, ondeando la anarquía,
giramos, giramos…
y volvemos a ser dos locos
que -sin brújula- yerran
por este laberinto infame
donde impera el desamor.
©Trini Reina/20 de junio 2012

14 de febrero de 2018

Microprosa

Se dejó abrazar por aquellos etéreos brazos poderosos
y su cuerpo duplicó la suavidad de las esponjas.
Blanda se hizo y pensó, que al fin la poseería.
Pero la hoz aguda de su rechazo la dejó a las puertas de la penumbra. Y  la  brusca luz de su partida, sin indulgencia, se le clavó en los párpados.
Rendida, tendrá de aguardar una nueva noche para aspirar a la ternura de Morfeo.
©Trini Reina/Febrero 2013
Obra de Lord Frederic Leighton
 (Detalle)

11 de febrero de 2018

Saber...

Saber.
Saber de vos
y sus huellas
por las calles del pasado.

Conocer sus dichas,
sus dudas,
sus carencias,
sus errores;
si aniquiló
las sombras de  su alma
o  aún sigue
-a hurtadillas-
robando tornasoles.

Saber de vos
y sus riquezas.
Saber de vos
y sus razones.

¡Qué absurdo,
querer indagar la suerte
de quién ni adiós dijo
ni quizás dejó!

No suponga
-ufano-
que aún guardan querencia
mis manos de sus manos.
Es simple,
llana,
insana curiosidad…
¡Flaquezas de humanos!
©Trini Reina/ Febrero 2013
Obra de Denis Frémond

6 de febrero de 2018

Un día como tantos...(De lo cotidiano)

Cuando requieres silencio y alguien, a tu lado, pone rock a gran volumen.
Cuando quisieras llevar  gafas que solo capten la belleza.
Cuando deseas hallarte frente al mar y sólo estás en la autopista.
Cuando ansías que brille el sol y el azul, pero una lluvia impertinente mancha las lunas del auto.
Cuando todo es gris: el día, los  árboles, el asfalto.
Cuando reparas en la Torre Pelli, tan ajena.
Cuando la gente corre sin sonrisa y con paraguas.
Cuando sabes que no podrás comprar todos los pañuelos de los semáforos.
Cuando, en la parada del bus, la gente no se mira porque sus ojos están atados al móvil y a sus dedos.
Cuando el listo de la mañana comete una infracción y ni se inmuta.
Cuando la Policía asiste en un accidente y, mientras curioseas, casi te das de bruces con el que te precede.
Cuando admiras la Torre de los Perdigones y crees ver un faro.
Cuando te santiguas ante la Basílica y te suspendes en Las Murallas.
Cuando giras hacía el Parlamento, tan soberbio y callado.
Cuando a sus puertas ondean las pancartas y los gritos de los que,
con los pies y el ánimo encharcados, se revelan.
Cuando llegas a destino y te llaman y pasas…
Cuando de regreso llevas rehabilitada la decepción y en cabestrillo la esperanza.
Cuando te preguntan ¿Qué escribes?  Y contestas: ¡Bobadas!


©Trini Reina/2014

3 de febrero de 2018

Pequeñez 74

Una pausa.
Una pausa para este alboroto de células,
para este seísmo impenitente que azota
a cada hueso que no acata su dominio.

Una tregua que encauce
este arroyo que arrasa.
©Trini Reina/febrero 2018
Obra de Emilia  Wilk

24 de enero de 2018

Media la tarde...

Aunque la tarde viste el más azul de sus sombreros, sin pluma ni nube alguna, el frío señorea traspasando paredes y nostalgias.
El invierno acaricia a enero. En el reloj, media la tarde, y la  soledad arriba a mi templo.
El sol apenas calienta el entorno, y dentro de la casa, y más adentro, apenas es una fría estrella, con más gloria que impulso.

Sola, con un café humeante entre las manos, retrotraída a otro tiempo, a otra casa, a otra mesa, me dejo arrullar por el instante y, sin querer, o acaso deliberadamente, lo arropo de  pereza.

Una bandada de pájaros se enmarca en el único hueco de luz de la estancia: la ventana. Un rumor de niños encandila las afueras y  alguien, a su vez, grita llamando a alguien, el ruido rompe la escena y salgo del ensimismamiento que me cerca.

Vuelvo a la taza, al café, que ya templa, a plegar la tristeza en cuatro pliegues, tal como doblo la servilleta, y a paladear la miel del estar a solas, una tarde azul y fría de otro enero; otro que vuela…
©Trini Reina/enero 2018
Obra deKaren Offutt

20 de enero de 2018

A veces, una isla...

El vaivén de las piernas
contra el malecón,
campanas del fastidio.

El bullicio de los chiquillos en el patio
-¡qué ancho!-
compitiendo con la fiesta
de los jilgueros anidados en las moreras,
la fuentecilla, empapada de risas
y el sol, incisivo,
suspendido en el recreo,
volviéndolo tan largo...

Y la soledad, traspasando
aquella isla de sietes mayos,
que contaba los minutos
-para la conclusión-,
ajena a aquel océano diario,
meciendo su angustia
en el arrecife del malecón.
©Trini Reina/2010

Imagen tomada de la red

17 de enero de 2018

Y te nombro mio...

Desde el allá del horizonte,
colonizando laderas inconexas,
sobre estrellas ignoradas
y latitudes difusas,
ceñida en los pliegues de la aurora
a través de cauces y vísperas,
resucitando tactos e impulsos,
trémula de sol y aromas.

Me precipito desde la inocencia
hasta ti, abismo que me llamas.
Y tuya soy, promisoria.
Y tuya soy, desnudada.
Y vehemente resurjo
-agua exaltada-
en las olas de tus labios.

Y te nombro mío,
y en mis sentidos naufragas,
y a la deriva de la mano vamos,
hasta el deseo que nos emplaza
a su patria de savia y mareas,
a su incendio ayuno de llamas.
Donde, al fin, libertados
nos abrazamos
amanecidos de piel y alma.
©Trini Reina
10 de marzo 2009

14 de enero de 2018

Trasluz y frío

 Avanzas caminos fragosos
donde el sol reverbera y tiembla
como pájaro adormecido.

La prolija blandura de la nieve
es densidad y transparencia.
Azogue de trasluz y frío
que confunde
veredas y aflicciones.

Un silencio supremo perturba
la osadía de sembrar de astros
este cielo de tramas anodinas,
mientras desdeñas
la frigidez insana que te golpea.

Ovillada –sobre ti- aguardas
el templado giro que te libere
del exilio y su aguijada.
©Trini Reina/Enero de 2018
Pintura de Juhani Palmu

10 de enero de 2018

Vigilia

Alguien ,
sombra emblanquecida ,
con sigilo comparte mi vigilia
esta noche sin sueño ni dueño,
donde el frío compite con la luna
a ver quién hiela,
quién confunde más escenas.
La opresión, ignorada durante el día,
se deshila  y estalla en mis pulmones,
el gemido reverbera  pecho adentro
como un violín apresado.
La sombra y su blancura se desvanecen
al tiempo que el alba irrumpe,
 y tenue cae sobre mi párpados
que, al fin, se tienden.
©Trini Reina/enero 2018

8 de enero de 2018

Certeza eres

Solemne sombra silvestre,
sin seda,
arisca y con aristas.

 Lúbrica de inquina,
fascinadora impenitente.
 Púa en el alma clavada
 y escondida.
Ingrata con génesis
o sin materia.

 A solas,
 entre otros,
 sobre las risas,
a viva lágrima,
 aquí presente,
ahí lacerante,
allí a deshoras;
allá intempestiva.

Soledad,
certeza eres
 y al íntimo destierro me abocas.
©Trini Reina/Enero 2018
Obra de Jeremy Mann 

29 de diciembre de 2017

Esquirlas...

Parece que fue ayer...
Y el tiempo  ríe, ríe, ríe
de tu ilógica clarividencia,
de tu certidumbre desdibujada.

Parece que fue ayer
cuando un adiós coagulado
embistió tus olas y tus alas,
el dolor te desgarró el costado
y el miedo reabrió sus zanjas.
Y la ausencia,
cuervo del averno,
abrió su renegrido pico
y aguijó la pasión hasta desangrarla.
Jirones de plomo al viento,
sublime icono hacia la Nada.

El tiempo ríe, ríe, ríe...
Han naufragado los años,
germinan ortigas en tu falda;
infinitas hojas de cal
blanquearon corazas en el alma.
Mas aún queda una esquirla roja,
roja de sed sin distancia,
que adultera calendarios y fustiga
las míseras hélices de tu esperanza.
©Trini Reina/2009
Obra de Tina Palmer

26 de diciembre de 2017

Invierno

¿Dónde anida
el invierno?

¿En subterráneos desvalidos,
en la agónica luz de las farolas,
en la nieve líquida de la madrugada,
en el reino de las chimeneas,
en los jardines adormecidos…?

¿O acaso habita
en el fondo de mi espíritu,
que frecuenta rincones
obscuros y ateridos?
©Trini Reina/diciembre 2017 
Obra de Bryce Cameron Liston

21 de diciembre de 2017

Cauce

¿Qué fuiste?
Llama y armadura.

¿Y ahora?
Cauce y alquimia.

¿Qué fuiste?
Ballesta y negrura.

¿Y ahora?
Onda y vendimia.

¿Qué fuiste?
Dilema y agrura.

¿Y ahora?
Violeta encendida.
©Trini Reina/2011
Obra de Ferdinand Hodler


20 de diciembre de 2017

Te extraño (MicroProsa)

Después de tanto tiempo juntos, de compartir horas, casa, sábanas, furia, insomnio, delirio, de que me provocaras flaqueza, llantos, odio, desánimo, temores, de combatir con natural ahínco o artificiales dosis esa gran pasión tuya hacia mí, te extraño. Te extraño tanto, Dolor, que tu ausencia ha convertido mi vida en paraíso.
©Trini Reina/2013
Obra de Childe Fredereick Hassam

19 de diciembre de 2017

Verde abrigo

La tarde:
un ir y venir
de alas
sobre la armonía
de su hojarasca.
Las ramas
alcanzan los perfiles
de esta ventana
desde la que lo nombro.
No tiene nidos
mi árbol,
pero abriga;
a los pájaros,
a mis ojos.
©Trini Reina/2011

17 de diciembre de 2017

Lento oleaje

Tu pecho,
lento oleaje,
compás  dulce
que, sin peso,
baja y se apoya aquí.
Aquí, conmigo y dentro.
Dentro de este ritmo celeste
que es mi pecho.

Y en el duro mundo que te navega,
sueño ser  música en tu silencio
y espuma serena,
en los mares añiles
de tus ojos sin miedo.
©Trini Reina/2012

Obra de Alex Alemany


15 de diciembre de 2017

Adentros...

Del sino del viento prisionero,
con grilletes de espuma encadenado,
huyendo a desgana de los cantos de sirenas,
este Ulises, al que ya ni Penélope espera,
abdica de arribar a su Ítaca.

Hastiado de avizorar el ocaso,
por si de un postrero rayo
viniera colgada la esperanza,
al oeste del averno se sienta,
anhelando que, desde la otra orilla,
a rescatarlo de ese vivir sin vida,
acuda el barquero de la Parca. 

®Trini Reina
14 de mayo de 2008